Las empresas son piezas claves en la economía de cualquier país, pero muchas veces olvidamos que estas están formadas por personas que trabajan a diario para la consecución de unos objetivos y metas comunes. Ahora bien, tampoco cabe duda de que, en la actualidad, la competencia entre empresas es brutal y que, por lo tanto, el trabajo en equipo es totalmente fundamental no sólo para mantenerse en el mercado, sino para seguir creciendo sin que otras corporaciones se impongan sobre la nuestra.
Para conseguirlo, por supuesto, es fundamental construir una cultura corporativa eficaz que permita conseguir que todos los trabajadores conozcan y compartan perfectamente la misión, la visión y los valores de la empresa. Es decir, que, si bien una empresa está formada por personas, es vital que todas y cada una de estas personas sientan que son una pieza clave en el funcionamiento de la misma y que, por supuesto, conozcan cuáles son sus competencias y labores.
Sin embargo, sabemos que el concepto de “cultura corporativa” puede resultar un poco abstracto de entender. Por este motivo, en este artículo te vamos a explicar qué es, en qué consiste, para qué sirve, los distintos tipos de cultura corporativa que existen y, por supuesto, cómo desarrollarla gracias a un team building corporativo. Si quieres conocer más información sobre este tema para mejorar los resultados de tu empresa, te recomendamos seguir leyendo para descubrir por qué deberías apostar, por ejemplo, por nuestro team building Viviendo del Cuento.
¿Qué es la cultura corporativa?
La cultura corporativa, también conocida bajo el nombre de “cultura organizacional” es una herramienta que afecta a la organización de la empresa y a sus recursos humanos. A rasgos generales, podemos decir que es la propia esencia, la personalidad o el ADN de una empresa.
Esto se debe a que abarca la misión, visión y valores, las normas, las costumbres, las prácticas, políticas y comportamientos que tienen lugar en la propia empresa y cómo estas repercuten en la forma de actuar de la misma, en la manera en que esta aborda los negocios y en cómo el propio mercado y la competencia perciben a la propia organización.
Ahora bien, en teoría, es muy fácil definir cuál es la cultura corporativa de una empresa, pero, precisamente, llevar esto a la práctica es una de las cuestiones más complicadas de llevar a cabo y de incorporar en el día a día de la propia empresa. En última instancia, la cultura corporativa es la manera en la que la empresa se relaciona con el entorno a distintos niveles: con los clientes, con los socios y con sus empleados.
¿En qué consiste la cultura corporativa?

Por ejemplo, en una empresa en la que se destacan los valores ecológicos y de sostenibilidad con el medio ambiente, puede ser contraproducente contratar a una persona negacionista que, precisamente, no comparte en absoluto estos valores. Ahora bien, para casos no tan extremos, existen actividades de team building corporativo que pueden ayudar a los empleados a familiarizarse con los valores de la empresa, creando una mayor afinidad con ellos.
En definitiva, una cultura corporativa sólida puede ayudar a mejorar la cohesión de los equipos, aumentar la satisfacción de los empleados con su propio puesto de trabajo, evitar que se vayan a otra empresa con el paso del tiempo e incluso puede ayudar a fortalecer la identidad y la imagen de marca. Por ello, es recomendable aplicarla bien, ya que, si no se hace correctamente, el personal se puede desmotivar, pueden aparecer conflictos internos y se puede perder el sentido de pertenencia a la organización. Por lo tanto, es una herramienta básica para garantizar el éxito y el mantenimiento de la organización a largo plazo.
Distintos tipos de cultura corporativa
En la actualidad, podemos encontrar empresas con distintos tipos de cultura corporativa. Entre ellos, podemos mencionar aquella que se centra en el poder o en la jerarquía, en la que existe una clara diferenciación entre los niveles de dirección y empleados. En este tipo de cultura corporativa, las decisiones las toman los directivos y se comunican de forma descendente. También existe una variante de esta que es la que está centrada en las normas y que, con ello, se trata de garantizar la estabilidad y la seguridad de la empresa, a través de unas normas y reglas de obligado cumplimiento.
Otro tipo de cultura corporativa es aquella que se orienta a las personas o equipos, donde el foco se pone en la colaboración y en el trabajo en equipo, buscando mejorar el bienestar de las personas. Aquí, todos los trabajadores participan en la toma de decisiones y pueden exponer su opinión. Similar a esta es aquella que se centra en la innovación y en la creatividad de los empleados.
Existe otro tipo de cultura corporativa orientada a los clientes, que busca la satisfacción de las necesidades y los deseos de estos. Aquí, se busca la satisfacción del cliente y tratar de superar las expectativas. Muy parecida a esta es la que está centrada en la calidad de los productos y de los servicios, donde se valora cuando está el trabajo bien hecho y la mejora continuada.
¿Cómo desarrollar la cultura organizativa con un team building corporativo?

Estos, se traducen en pérdidas de clientes y de ventas, así como en desmotivación por parte de los empleados y, por supuesto, en trabajadores que van y vienen y en que la empresa no consigue retener a pesar de que ofrezca buenas condiciones laborales y buenos salarios. Por ello, urge “cambiar el chip” e impulsar una cultura corporativa positiva gracias a la realización de un team building corporativo.
A través de las actividades de team building corporativo que ofrecemos en Viviendo del Cuento, puedes trabajar distintos aspectos que pueden mejorar la cultura organizacional, como, por ejemplo, trabajar la confianza entre los trabajadores, mejorar la comunicación o generar un mayor sentimiento de pertenencia a la empresa.
Y lo mejor de todo, es que es posible trabajar todo ello casi sin darnos cuenta y, por supuesto, de una manera muy divertida y entretenida, que ayudará a los empleados de tu empresa a desinhibirse y fortalecer los lazos de confianza entre ellos. Por supuesto, también debemos mencionar que el líder de la empresa también debe participar para cambiar la manera que tiene de relacionarse dentro de su propia organización para garantizar que sus empleados se sientan parte de la empresa.







