¿No has notado que cuando estamos en un entorno que nos resulta agradable y en el que estamos cómodos, el tiempo parece que pasa más deprisa, pero nos da la sensación de haberlo invertido de manera mucho más eficiente? Lo mismo ocurre en el entorno del trabajo. Cuando trabajamos en una empresa en la que no terminamos de sentirnos a gusto, ya sea porque las condiciones laborales que se especifican en el contrato no nos convencen, o porque no existe un buen ambiente laboral, es mucho más fácil que terminemos por desmotivarnos y que nuestra productividad se vea resentida.
Esto se debe a que nuestra mente se suele agotar más fácilmente y es incapaz de procesarlo todo de manera rápida y eficiente. Por este motivo, en la actualidad, se está hablando mucho de que el bienestar laboral es importante no solo para los empleados a nivel individual, sino para la empresa a nivel colectivo, ya que cuando todos trabajamos a gusto, se refleja a todos los niveles.
Por ejemplo, esto se refleja en la retención del talento, en la confianza que la empresa transmite tanto a los clientes como a los proveedores, lo que permite disponer de materias primas de gran calidad y ofrecer productos terminados también de gran calidad, lo que a su vez se traduce en un mayor crecimiento empresarial, ya que la organización gana más clientes e incrementa su margen de beneficios.
¿Qué es el bienestar laboral?
El bienestar laboral, por definición, se trata del conjunto de condiciones que logran en el empleado un sentimiento de satisfacción plena por el espacio, físico y emocional, en el que desarrolla su trabajo. Este bienestar puede entenderse desde dos enfoques principales. Por un lado, encontramos el bienestar relacionado con las condiciones laborales, que se refiere a aspectos como el salario, la flexibilidad horaria, el seguro médico o la inversión en formación. Este tipo de bienestar influye directamente en la calidad de vida del trabajador y en su sensación de estabilidad dentro de la empresa.
Por otro lado, está el bienestar emocional, que se vincula con la vertiente más humana y afectiva que se vive en el entorno laboral. En este aspecto, aspectos como la confianza que existe entre compañeros, el trabajo en equipo, el liderazgo ético o la gestión del estrés juegan un papel fundamental. Ahora bien, también debemos decir que cada vez son más los profesionales que también contemplan una clasificación más amplia, que incluye el bienestar físico, emocional, social, profesional y económico.
El bienestar físico, por ejemplo, abarca la salud general del empleado, el acceso a servicios médicos y unas condiciones ergonómicas adecuadas. El emocional se refiere a la gestión del estrés y al equilibrio mental, aspectos que muchas empresas tratan de gestionar mediante programas de apoyo psicológico. El bienestar social implica la calidad de las relaciones dentro del entorno laboral; el profesional tiene que ver con la existencia o no de oportunidades de crecimiento o desarrollo en la empresa y sentirse valorado en el plano profesional; y el económico hace referencia a la seguridad financiera que proporciona el salario y otros incentivos.
¿De qué depende el bienestar laboral?
Como hemos comentado, el bienestar laboral depende de una suma de factores que pueden variar según la cultura de cada empresa, el estilo de liderazgo y la actitud del propio equipo humano. No se trata sólo de las propias políticas de la empresa, sino también de la manera en que cada persona se implica y contribuye a construir un entorno saludable, cooperativo y estimulante. Todo influye, tanto el liderazgo del proyecto hasta la actitud individual, la carga de trabajo, el sueldo, las responsabilidades asignadas y, por supuesto, el ambiente diario que vivimos en la oficina.
Es aquí donde propuestas creativas como las que ofrecemos en Viviendo del Cuento pueden cobrar una especial relevancia, ya que se trata de soluciones originales que pueden ayudar a establecer conexiones emocionales más fuertes entre las personas que conforman una organización. Nos encargamos de dar forma a eventos divertidos que cumplen con la función de romper con la rutina en un entorno distinto al que estamos acostumbrados a relacionarnos en el entorno de trabajo.
Beneficios principales del bienestar laboral
Entre los principales beneficios del bienestar laboral destaca su capacidad para mejorar el ambiente laboral. Un equipo formado por personas que se sienten valoradas y escuchadas suele ser capaz de comunicarse sin problemas, colaborar de forma eficiente y evitar que ocurran tensiones innecesarias que, con el tiempo, podrían derivar en conflictos o en la fuga de talentos. Esta mejora se traduce en un flujo de trabajo más fluido, con menos errores y una mayor cohesión laboral.
Además, cuando disfrutamos de un entorno de trabajo en el que nos sentimos a gusto, esto suele tener un efecto positivo directo en la productividad. Cuando sentimos que nuestro esfuerzo se reconoce en la empresa y que en nuestro entorno nos proporcionan herramientas para desarrollarnos laboralmente, es más probable que estemos más comprometidos con los objetivos de la organización. Gracias a ello, es más fácil que podamos cumplir con las tareas con mayor eficiencia y creatividad.
Del mismo modo, también conseguimos reducir el absentismo laboral, ya que los empleados tienden a cuidar más su compromiso cuando sienten que la empresa también cuida de ellos. Y, además, también facilitamos la retención del talento, lo que implica la posibilidad de consolidar equipos altamente especializados de manera más sencilla.
Gracias a ello, también conseguimos mejorar la imagen externa de la compañía. Las empresas que apuestan por el bienestar laboral suelen proyectar una reputación sólida, responsable y humana, lo que permite atraer tanto a nuevos clientes como a futuros talentos que valoran no únicamente el salario, sino también la filosofía y los valores corporativos. En definitiva, invertir en el bienestar de los empleados también es rentable.
¿Qué actividades son buenas para mejorar el bienestar laboral?
Muchas empresas no logran fomentar el bienestar laboral no por falta de recursos, sino porque no facilitan la posibilidad de que los empleados puedan conectar de manera auténtica, más allá del entorno del trabajo. La clave reside en fomentar la confianza, la complicidad y el sentido de pertenencia, algo que puede lograrse con comidas informales, quedadas semanales o mensuales los jueves o los viernes por la tarde o actividades diseñadas específicamente para fortalecer lazos.
En este sentido, podemos decir que las dinámicas de team building se han consolidado como una de las mejores herramientas para mejorar el ambiente interno y reforzar las habilidades sociales y estratégicas del equipo. Las actividades de team building permiten abordar, de forma lúdica y creativa, algunos de los puntos clave que favorecen el bienestar laboral, como la comunicación y la coordinación, la resolución de conflictos, la toma de decisiones, la motivación o la creatividad. A través de la realización de juegos y retos compartidos, tus empleados pueden romper el hielo y conocerse mejor, lo que puede tener efectos positivos en el lugar de trabajo.
Algunas propuestas de team building que ofrecemos desde Viviendo Del Cuento, como “Medievo”, “Los Intocables”, “Película”, “Videoclip” o “La Casa de Papel” son ejemplos de experiencias originales que tienen el claro propósito de fortalecer las dinámicas internas, detectar áreas de mejora y afianzar la confianza mutua. En definitiva, podemos decir que este tipo de actividades, que están centradas en mejorar el bienestar laboral, son la fórmula ganadora, porque son divertidas y porque permiten ver a nuestros compañeros desde una perspectiva más humana, cercana y empática.


Beneficios principales del bienestar laboral




