Era el centenario de la empresa ALK y queríamos impresionar a los invitados con algo diferente, elegante y divertido a la vez. Así que decidimos viajar en el tiempo hasta los maravillosos años 20, y convertir el evento en una fiesta clandestina donde todo el mundo iba vestido de la época y la música y el baile eran los protagonistas.
Amenizar la velada creando complicidad entre los asistentes con guiños a la época. Esta temática tan universal a la vez que elegante, encaja muy bien en las fiestas de empresa.






